
La kisspeptina se une al receptor KISS1R de las neuronas GnRH hipotalámicas, el paso que la literatura reproductiva sitúa por encima de la liberación hipofisaria de gonadotropinas. El CJC-1295 se une al receptor de GHRH en la hipófisis, el paso que la literatura de la hormona del crecimiento sitúa por encima de la señalización de IGF-1. Ambos son trabajo hipotálamo-hipofisario, en dos ejes separados.